domingo, 11 de septiembre de 2011

FRIGHT NIGHT (Noche de Miedo)

Fright Night
Año 2011
Dirigida por Craig Gillespie

Noche de Miedo es un reboot de la película homónima del año 1985 dirigida por Tom Holland.
Es una peli de la que guardo un grato recuerdo de mis años mozos, aunaba ambiente teen americano con vampiros, humor y unos efectos de maquillaje y sonoros muy convincentes para la época. No sé las veces que pude verla.

De esta nueva versión me enteré hace unos meses que estaba en proyecto, y, entre que me parecía innecesaria, como tantas otras, y que el actor principal no me mola ni tres (Collin Farrell), no tenía mucha inteción de verla. Pero en varios sitios he leído críticas favorables y me he ido de cabeza esta noche a verla.

Las críticas eran ciertas, está muy pasable. Han mantenido el sentido del humor, lo han combinado con unos actores simpáticos (incluso Collin está majete) y unas tías buenísimas, hay un par de toques de terror muy conseguidos, y los efectos están muy bien logrados. A pesar de haber bastante CGI, creo que también se lo han currado bastante en el departamento de maquillaje, lo cual es siempre de agradecer.

Por fin una peli de vampiros decente, es la primera que veo desde "Dejame entrar". Huelga decir que ni me molesto en gastarme un euro (o un bit de memoria de mi ordenador) en ver o descargar bazofias como Crepúsculo en todas sus partes, Van helsing, Underworlds y horrores por el estilo, con vampiros con remordimientos y hombrecitos-lobo con crisis de personalidad.
Un vampiro no tiene que ser solo un chupasangres, tiene que parecerlo y obrar como tal. A saco!

Esta película es chorro de aire fresco, se ve muy agusto y a pesar de su duración, no cansa.
Si os gusta un poquito el cine de vampiros, id a verla, y si no, pues también.

EDITO: por cierto, divertido el breve (y sangriento) cameo del actor protagonista del film original (Chris Sarandon), que pasa de ser verdugo a víctima.

También se me olvidó decir que eché en falta la figura del ayudante humano del vampiro, que sí aparecía en la peli original. Este personaje es fundamental en la difícil vida de un chupasangres, se ocupa para él de las labores administrativas, mantenimiento, vigilancia diurna, limpieza y ocultación de cadáveres,etc., es un lacayo de lo más entregado vamos.
Siempre me han recordado a este tipo de personajes los monaguillos de las iglesias, y también esos hombres seglares que suelen vivir perpetuamente bajo la protección y tutela de monjas o curas en sus conventos, y que se ocupan de todas las labores antes descritas (bueno, de la ocultación de cadáveres supongo que no), son fieles a su Señor y no reciben otra compensación que el sentirse útil y amado por su Maestro.
Esta última reflexión mía llevaba tiempo pensándola y no me he podido resistir, espero no ofender a nadie.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La piel que habito. Pedro Almodóvar . sept 2011

Tuve la fortuna de conocer la transexualidad de mano de Eva Luna e Isabel Allende. Entendí con naturalidad y sin aspavientos que Mimí era una bella mujer, por dentro y por fuera; que haber nacido con pene era un accidente o un inconveniente, como el que sale rubio y le hubiera gustado ser moreno, no mucho más determinante para ella ni para quienes la querían. Todo en Mimí era femenino. Su trato y su belleza, sus curvas y su capacidad de superación, su mirada y sus ojos. En su fondo y su forma era mujer. Maternal. Sin presencia de culpas, ni disculpas, ni de aceptación, ni de rechazo. Era así. Pero habrá muchos que no tengan la suerte de haber conocido a Mimí ni a Eva Luna, y dudo que gracias a Almodóvar entiendan de manera sana, natural, bella y cómplice la transexualidad. Todo lo contrario. Tendrán delante, si es que no desisten en el intento y se aburren antes de concluir la tesis, una transexualidad cargada de rechazos, de obsesiones y de dolor.

La última de Almodóvar siempre me gustará más, sea como sea, que ‘Todo sobre mi madre’, el insuperable bodrio por el que el director ganó un Óscar. En esa pretenciosa, antipática, incoherente y mentirosa película también aparecía un transexual. Era un ser repugnante que deja preñada a una monja mientras propaga el SIDA por toda Barcelona. Tal vez Almodóvar ha querido reconciliarse con los hombres y mujeres que no les corresponde el apéndice sexual que cuelgan o esconden, y con un discurso tremendamente enrevesado nos explica la cárcel terrible que es su cuerpo. Si aguantamos el ritmo lento, cansino e innecesariamente meticuloso y llegamos al final –lo único salvable del filme-, concluiremos que ‘pa este viaje no hacían falta estas alforjas’. Lo mejor de la peli, el culo de Elena Anaya.

Critica Redactada por Amaya Uriz

martes, 6 de septiembre de 2011

Sé lo que estás pensando - John Verdon




Título: Sé lo que estás pensando
Autor: John Verdon
Título original: Think of a number
Año: 2010
Páginas: 430
Género: Thriller
Mes de finalización de lectura: Agosto 2011








Elegí este libro porque vi que iban por la 24ª edición, por lo que supuse que estaría bien, antes de pagarlo una cliente de la tienda me dijo que estaba muy bien y la dueña me lo confirmo cuando pasé por caja. Así que estaba expectante ante lo que me podría ofrecer.

Un hombre recibe una misteriosa nota, en la que dice conocerle tan bien que es capaz de saber que número va a pensar. Le pide que piense un número del 1 al 1000 y que después abra el sobre pequeño que acompaña la nota. La sorpresa viene cuando al abrir el sobre descubre el número que efectivamente había pensado, un número que no tiene ningún significado especial para él. Este es el punto de partida de una historia llena de giros insospechados, en la que un detective retirado asume la investigación del caso así como de las ramificaciones que van surgiendo.

El desconcierto que produce la nota continúa con los hechos que le siguen. La intriga no acaba hasta la última página. Hay algunos temas que me parece que no los deja bien cerrados (secundarios todos ellos, sobre todo en la forma de la relación del protagonista y su mujer), pese a eso me parece muy buena novela muy bien contada.

Muy buena

lunes, 5 de septiembre de 2011

Super 8. Una peli homenaje al cine de nuestra infancia

Se trata de una peli que rinde tributo a esas pelis que vimos en los 80 (la infancia de los que nos acercamos peligrosamente a los 40...), como Los Goonies, y sobre todo, E.T. J.J. Abrams, productor, guionista y director de series, que ha triunfado sobre todo por ser uno de los padres de la serie de culto "Perdidos", se pone tras la cámara con la producción del mismísimo Steven Spielberg.

Lo que hacen es crear una cinta que, por su ambientación, guión, iluminación, niños actores y peinados pasados de moda, parece haber sido rodada tal cual hace 30 años, y uno tiene la impresión de que se la había perdido cuando fue niño, y ahora tiene otra oportunidad de verla en la gran pantalla. Es lo que hace Abrams, de la mano de Spielberg, y, para mi gusto, lo mejor sin duda de la peli.

Me encantó el inicio y el primer desarrollo de la trama, precisamente por revivir esa sensación de ser niño y estar en el cine viendo una de esas pelis de aventuras que tanto molan. El cuarto de los niños protagonistas parece casi el mío, con esos posters de Star Wars, esos pijamas como de sky horteras tirados por el suelo (no sé cómo llamar a esa tela horrible tipo malla que nos hacían ponernos...) , los muñequitos en la estantería, etc, etc.

Se cuenta cómo un grupo de niños, enamorados del cine, filman su propia peli con una cámara super-8, que por lo visto es lo mismo que hacía el gran Spielberg a esa edad. Y lo que hacía J.J.Abrams con esa edad era lo mismo que hacíamos los demás, ver alucinados las pelis que hizo Spielberg, y flipar con extraterrestres que hacen volar bicicletas. Los niños, mientras filman una de sus escenas para su peli, son testigos de un espectacular accidente de tren, y de algún que otro suceso de más difícil explicación, lo cual derivará más tarde en que tengan que apañárselas para salvar a su pequeño pueblecito de Ohio ellos solitos.

Como ya he dicho, es en la primera mitad de la peli donde se plantean las tramas y vamos conociendo a cada uno de los niños, con ese regusto ochentero tan chulo y esa demostración de amor cinéfilo de los directores que se ve reflejado en los propios personajes. Tenemos además el accidente de tren, espectacularmente (para mí gusto hasta demasiado espectacularmente) filmado, y la historia nos engancha con esa parte misteriosa de la trama que tendremos que ir resolviendo a la vez que los chavales, que por cierto, me parece que lo hacen genial y seguro que tendremos algún actor de renombre entre ellos en unos años. Es por todo esto que creo que merece la pena pagar la entrada e ir al cine a verla.



Creo que la segunda mitad y la resolución de la historia ya es otro cantar, y que lo que hace Abrams es no tan creible, conformándose en ocasiones con tirar de efecto especial y de acelerarlo todo, aderezándolo con muchos gritos de los niños, que para estas alturas ya no tienen personajes que desarrollar.

Sabiendo esto, sigo manteniendo que la peli merece la pena, porque se trata de hacer lo que hacíamos en los 80, ir al cine a pasar una tarde muy entretenida mientras comemos palomitas, sin muchas más complicaciones. Ese retorno a la infancia me pareció muy recomendable, más para alguien tan peterpanizado como yo mismo.

Al menda, "Perdidos" tampocó le apasionó, porque a una trama muy bien expuesta que te deja con enormes expectativas de lo que va a pasar, le siguió un final decepcionante y chungo (más bien, es que no tenía final....). A Super-8 le pasa lo mismo en cierta medida, pero no tienes que chuparte 40 capítulos para darte cuenta de que el final no te mola. Creo que Abrams domina a la perfección la técnica cinematográfica, pero le falta ese punto de artista o genio que tiene Spielberg para entrar a matar con la espada, rematar la faena (véase, un final bueno) , y llevarse las dos orejas y el rabo. (Claro, que Spielberg es el José Tomás del celuloide, un listón un poco alto...) Es como si un pintor supiese copiar a la perfección cualquier cuadro de Van Goh, por ejemplo, pero jamás pudiese él mismo inventarse un cuadro propio de veras genial.

De todos modos, hay mucho tiempo por delante, y este tipo, con la fama y capacidad que le van a dar los grandes estudios de hacer cosas, puede que aún nos sorprenda algún día con una gran película.

De momento nos ha dejado Super-8, que tampoco está nada mal.


lunes, 15 de agosto de 2011

El origen del planeta de los simios



Se trata de la "¿precuela?" de la famosa "El planeta de los simios", protagonizada por Charlon Heston en el año 1968. Dicen que dicha peli (carne de cineclub, por cierto) tiene uno de los mejores finales de la historia del cine (no lo desvelaré, porque resulta sorprendente cúanta gente no la ha visto), y esta revisión del tema del año 2011 nos cuenta lo que pudo pasar antes de todo.

La peli es entretenida, y mantiene la tensión durante toda su duración, sobre todo por los efectos especiales que nos permiten ver a monos actuando como humanos pero con miles de acrobacias y giros imposibles de cámara. Aunque, para mi gusto, su mayor lastre es que, precisamente, ya sabemos cómo va a terminar todo. Para muchos de los chavales que se acerquen a verla sin conocer los anteriores filmes, eso no supone ningún problema, desde luego.

El director es un desconocido Rupert Wyatt, y como actores, el prota es James Franco (que parece el actor de moda a pesar de los palos que se llevó por la presentación de la última gala de los Oscars), la chica es Freida Pinto (la bellísima cara de Slumdog Millonaire) y el mono se lo queda Andy Serkins, que es quien ha servido de molde para los complicados sistemas de captura de cámara de Gollum y King Kong. Dicho sistema de realidad virtual es el mismo empleado aquí, y lo cierto es que se aproxima a la perfección cada vez más. La duda es si realmente hace falta un actor con experiencia para este tipo de efectos, o contratar al señor éste no es sino otra parte más del marketing del asunto.

Yo me lo he pasado bien viéndola, de todas maneras, y, hasta cierto punto, podemos decir que es algo diferente dentro de la conocida falta de ideas nuevas del cine americano actual. Y lo digo teniendo en cuenta que el guión, una vez más, parte de una idea original que tuvo otro tipo hace ya mucho tiempo. En el año 68, más concretamente.

viernes, 29 de julio de 2011

Juego de Tronos - George R.R. Martin






Título: Juego de Tronos
Autor: George R.R. Martin
Título original : Game of Thrones
Año: 1996
Páginas: 850
Género: Fantasía




Había oído hablar de una saga de libros de fantasía, que se estaban haciendo muy populares, pero no recordaba el título. Hasta que llegó hasta mi el primero de los siete libros de esta colección. Había leído que era lo mejor de fantasía después de “El señor de los anillos”. Así que despertó mi interés. Luego me enteré que había sido a raíz de una serie de televisión, que ahora me apresuraré a ver.

Para empezar decir que es una historia más de caballeros de una edad media fantástica, que de fantasía, por lo menos este primer tomo.


No hay tantas razas fantásticas como podía haber en ESDLA, o en la saga MundoDisco, los personajes son todos hombres.

La historia se va desarrollando desde el punto de vista de cada uno de los personajes, de hecho cada capítulo lleva el nombre de uno de los personajes lo que hace más fácil que te centres en cada una de las múltiples tramas.

La trama empieza con la historia del Señor de Invernalia, amigo personal del Rey de los siete reinos, junto con el que derrocó al anterior monarca. Éste le pide que se traslade a la capital del reino para ayudarle a gobernar.

La historia engancha, esta bien contada, y el hecho de que, como ya hemos dicho, los personajes sean humanos, hacen que empatices mucho más con los protagonistas. Tiene intrigas, y hace que nunca sepas de qué lado estén muchos personajes. Además, si a eso le añades giros bastante inesperados hace a medida que lees quieras saber más y más. El libro, pese a su tamaño no se te hace largo.

En definitiva, que me ha gustado mucho, la única pega que le pondría es el final(OJO NO HAY SPOILER), ya que te deja en medio de todo, muchas de las tramas se quedan sin cerrar, y hay que ir a por el segundo tomo(cosa que voy a hacer enseguida).

Imprescindible si te gusta la fantasía.

jueves, 14 de julio de 2011

Midnight in Paris, de Woody Allen



Hace tiempo que doy por sentado que ya he visto la mejor peli de Woody Allen, y tengo que confesar que incluso algunas de sus ultimas películas llegaron, no sólo a no gustarme, sino incluso a decepcionarme. Sin embargo, en esta ocasión, tras ver "Medianoche en París", quizás precisamente por mi falta de exigencia previa, salí del cine con una sonrisa de satisfacción.

No es que la peli me parezca genial (ni pretende serlo, Woody nunca ha pretendido ser genial, y eso es lo mejor de su cine bajo mi punto de vista...), pero pasé un rato agradable viéndola, que es lo menos que le pido a éste mi amado director.

Creo que Woody hace tiempo que hace pelis más bien porque se supone que tiene que hacerlas (una al año por lo menos, como lleva haciéndo desde hace décadas), y sobre todo para viajar con su mujer (ex-hija adoptada, sigo flipando...) a nuevas ciudades o países, y para filmar a más bellas mujeres (no flipo, Woody nunca puede dejar de ser Woody, y en esta ocasión creo que la excusa para hacer una peli era retratar a la hermosa Carla Bruni. Tras atrapar en su red a Scarlett Johanson, Penélope Cruz, Naomí Watts, etc, etc, ¿quién te queda ya entre las actrices actuales? Tienes que ir ya a por las modelos-esposas de jefes de estado...)











Pero en este caso, creo que el capricho personal ha consistido también en recrear en una peli el París de los felices años 20, con sus artistas más importantes o admirados por el propio Woody, como Hemingway, Luis Buñuel o Dalí (impagable el cameo-actuación de Adrien Brody como un Dalí joven, para mi gusto de lo mejor de la peli). Y hay que decir que Woody consigue hacernos vivir ese loco y artístico París que debió de ser, a la vez que el París actual, con un guión de esos semi-ciencia ficción a los que ya nos tiene acostumbrados.

Para mi gusto, lo peor de la peli, a la vez que lo peor de sus últimas obras, es que la peli no se decanta abiertamente ni por la comedia ni por el drama, con lo que queda una especie de híbrido que tiene momentos buenos que te arrancan una sonrisa, pero que a mí personalmente no me gustan tanto como aquellas locas comedias con gags uno tras otro que antaño nos hacía degustar Allen.

Owen Wilson está muy bien en su papel (sorprendentemente, al menos para el menda!), al igual que Marion Cotillard y muchos de los que desfilan brevemente por la cámara. No tanto la chica, Rachel McAdams, a la que por si le faltaba algo en su papel de prometida desagradable y pija, incluso tiene el culo gordo (Woody, quién te ha visto y quién te ve!).

En definitiva, si te gusta Woody, y no esperas de él la madre de todas sus películas, vete a verla, porque pasarás un rato agradable.