Fright NightAño 2011
Dirigida por Craig Gillespie
Noche de Miedo es un reboot de la película homónima del año 1985 dirigida por Tom Holland.
Es una peli de la que guardo un grato recuerdo de mis años mozos, aunaba ambiente teen americano con vampiros, humor y unos efectos de maquillaje y sonoros muy convincentes para la época. No sé las veces que pude verla.
De esta nueva versión me enteré hace unos meses que estaba en proyecto, y, entre que me parecía innecesaria, como tantas otras, y que el actor principal no me mola ni tres (Collin Farrell), no tenía mucha inteción de verla. Pero en varios sitios he leído críticas favorables y me he ido de cabeza esta noche a verla.
Las críticas eran ciertas, está muy pasable. Han mantenido el sentido del humor, lo han combinado con unos actores simpáticos (incluso Collin está majete) y unas tías buenísimas, hay un par de toques de terror muy conseguidos, y los efectos están muy bien logrados. A pesar de haber bastante CGI, creo que también se lo han currado bastante en el departamento de maquillaje, lo cual es siempre de agradecer.
Por fin una peli de vampiros decente, es la primera que veo desde "Dejame entrar". Huelga decir que ni me molesto en gastarme un euro (o un bit de memoria de mi ordenador) en ver o descargar bazofias como Crepúsculo en todas sus partes, Van helsing, Underworlds y horrores por el estilo, con vampiros con remordimientos y hombrecitos-lobo con crisis de personalidad.
Un vampiro no tiene que ser solo un chupasangres, tiene que parecerlo y obrar como tal. A saco!
Esta película es chorro de aire fresco, se ve muy agusto y a pesar de su duración, no cansa.
Si os gusta un poquito el cine de vampiros, id a verla, y si no, pues también.
EDITO: por cierto, divertido el breve (y sangriento) cameo del actor protagonista del film original (Chris Sarandon), que pasa de ser verdugo a víctima.
También se me olvidó decir que eché en falta la figura del ayudante humano del vampiro, que sí aparecía en la peli original. Este personaje es fundamental en la difícil vida de un chupasangres, se ocupa para él de las labores administrativas, mantenimiento, vigilancia diurna, limpieza y ocultación de cadáveres,etc., es un lacayo de lo más entregado vamos.
Siempre me han recordado a este tipo de personajes los monaguillos de las iglesias, y también esos hombres seglares que suelen vivir perpetuamente bajo la protección y tutela de monjas o curas en sus conventos, y que se ocupan de todas las labores antes descritas (bueno, de la ocultación de cadáveres supongo que no), son fieles a su Señor y no reciben otra compensación que el sentirse útil y amado por su Maestro.
Esta última reflexión mía llevaba tiempo pensándola y no me he podido resistir, espero no ofender a nadie.







